Los senos. No son un órgano sexual, pero excitan
Todas las encuestas sexológicas coinciden en que la parte del cuerpo femenino más deseada por los hombres son los senos. ¿ Trivial ? Sí, pero un poco extraño. Los pechos no son un órgano sexual. Ningún mamífero los utiliza de reclamo para el cortejo ( ¿ alguien ha visto alguna vez a un toro interesado en las numerosas y gigantes ubres de una vaca? ). Incluso dentro de la propia especie humana no siempre son vistos como señuelo erótico: por ejemplo, en algunas zonas de la India, de la Polinesia y de Africa, las tetas no son más deseables que las uñas de los pies.
Fantasía erótica
No obstante, para la mayoría de los varones el órgano diseñado para amamantar al bebé es a la vez, detonante de la fantasía erótica y objeto de deseo. ” El seno alimentará al niño y regocijará al padre “, dice el Corán.
En la relación sexual cara a cara, los hombres, que en su mayoría son diestros, acarician más comodamente el seno izquierdo de su consorte, según el doctor francés Dominique Gros, autor del libro Pecho descubierto ( Editorial Campona, 1988 ). Esto explicaría por qué en la mayoría de las mujeres el pecho de la lujuría, como hay quienes lo conocen, es un poco más voluminoso, más sensible al placer y al dolor que el diestro.
La razón por la que los pechos femeninos, siempre hinchados desde la pubertad ( en las hembras de los demás primates sólo se inflan durante la lactancia ), despiertan el deseo masculino es un misterio antropológico.
La explicación más acreditada, que fue adelantada por Desmond Morris, es que el seno adquirió su condición erotizante porque se asemeja al culo ( ver articulo anterior ). Mejor : porque lo sustituye. Morris sostiene que las abultadas mamas de la mujer representan una traslación ancestral de las señales sexuales desde la parte trasera a la delantera del cuerpo.
Así pues, los pechos imitarían ” un par de nalgas carnosas y esféricas ” para ” desplazar con éxito el interés del varón desde atrás al frente “. Pero esto es solo una hipótesis que hasta la fecha no ha sido confirmada.
Pellizco inocente
Los senos femeninos aparecen con frecuencia en el arte. En el óleo de la Escuela de Fontaineble ( 1600), titulado Gabrielle d´Estréss y su hermana, se recrea por primera vez un jugueteo con los pezones. Inocente sólo en apariencia.
Y que decir del ataque mamario de que es objeto Woody Allen en el film Todo lo que quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar. ¿ Recuerdan a Woody Allen perseguido por una teta gigante ?.
Pero nadie mejor que los publicistas para captar la atención masculina delante de una valla publicitaria de PlayBoy donde se muestran unos turgentes senos. Cuando llueve, la camiseta se moja y… ¡Sorpresa, se ven unos pezones!.
Zona erótica
Lo cierto es que las mujeres son conscientes del potencial seductor de los senos. ¿ Mirar sus bellos ojos? . No, mejor su escote. Esta parece ser la conclusión de la experiencia realizada para conocer cual es la parte del cuerpo que ejerce mayor atracción erótica.
Para saberlo, un equipo de expertos estadounidenses examinó con la ayuda de microcámaras el comportamiento de un grupo de personas en un baile. Resultado: lo primero que miran los hombres de una mujer son los ojos y senos, mientras que las mujeres están más atentas al trasero y, en general, de la estructura corporal del pretendiente.
¿ La erotización de las mamas es exclusiva de la especie humana?. ¿ Cuando y cómo surgió la atracción masculina hacia ellas ?. ¿ Fue al principio una adaptación o un señuelo sexual para el varón ?. Éstas son algunas de las cuestiones que debaten todavia hoy los expertos. Ante la falta de respuesta, digamos simplemente que es cuestión de bustos.