Archivo de Septiembre de 2007

El culo. El nuestro es único

Jueves, 27 de Septiembre de 2007

Es irresistible.  El par de hemisferios suaves y carnosos que forman nuestro trasero es un instrumento infalible de seducción.

Tapado durante siglos por ser considerado un tabú moral, el culete se luce hoy como un reclamo erótico.  Su forma voluptuosa curiosamente imita a la de los senos.

Así, el lugar donde la espalda pierde su casto nombre se erige como el arma seductora más eficaz en todas las aproximadamente 200 especies de primates que se conocen.

En la época de celo, se hincha y enrojece para convertirse en el farolillo rojo de la puerta del placer. Pero el trasero humano tiene una característica exclusiva : dos hemisferios carnosos, suaves y bamboleantes sobre todo en la mujer.

Esta redondez, turgencia y voluptuosidad es la herencia que recibimos de nuestros antepasados homínidos, hace más de 5 millones de años, cuando dejaron de andar a cuatro patas para caminar de pie.

En efecto, la adquisición del bipedalismo hizo que en la parte posterior de la pelvis se concentrara una potente musculatura para mantenernos erguidos y caminar de pie.

Este  cambio en la locomoción tuvo una importante consecuencia: el órgano sexual femenino pasó a ser más visible por delante que por detrás.

Como afirma el etólogo británico Desmond Morris en su libro Comportamiento íntimo, ” si una mujer se agachara de espaldas a un varón , adoptando la típica postura invitadora a la cópula de los primates, su aparato genital quedaría enmarcado entre los dos hemisferios de carne suave”.

Este simil convierte a los glúteos en un importante señuelo sexual para toda nuestra estirpe, ” ya que probablemente son los equivalentes de los hinchazones sexuales de otras especies”, asegura Morris.

La única y más importante diferencia estriba en que, en el ser humano, esta inflamación mollar es permanente y ni sube ni baja con el ciclo menstrual, como sucede con otros primates.

Para el ser humano, el culete constituye una invitación permanente  al juego erótico tanto en el hombre como en la mujer.

Atracción trasera

Las  preferencias por la forma y el color del culo están muy  influenciadas por la cultura. Aparte de los gustos personales, a los varones occidentales les resultan más estimulantes los traseros de tamaño medio, con forma de guitarra y de tono rosado o moreno.

Por el contrario, los árabes se derriten por los glúteos redondos, abultados y de piel blanca; los negros africanos, por los voluminosos y respingones.

Para los mamíferos es un reclamo, pero aún así… el nuestro es único !.

Sexología. El cerebro director de la conducta amorosa

Sábado, 15 de Septiembre de 2007

Cada detalle de nuestra vida erótica está bajo la dictadura del cerebro. Éste controla las hormonas, los instintos e incluso las fantasías sexuales. Si nuestros sesos no quieren sexo, no hay nada que hacer.

¿ Cómo se llama el órgano sexual más importante y voluminoso en la especie humana?. Quienes hayan pensado en un pene en erección se han equivocado de pleno. La respuesta correcta es, según los sexólogos, el cerebro.

En sus capas más profundas y primitivas, desde el punto de vista evolutivo, se haya el sistema límbico, un anillo de estructuras neurológicas interconectadas  que regula las emociones y nuestros instintos básicos.

Los detonantes del flirteo

Otras regiones cerebrales, como nuestra exclusiva corteza o córtex, confieren a nuestra sexualidad humana una dimensión afectiva y tan rica en matices que no encuentra parangón en el reino animal.

Así pues, un ser humano sin cabeza sería una criatura completamente asexuada. Endorfinas, encefalinas, hormonas, neurotransmisores… Un cóctel de sustancias segregadas por el cerebro y ciertas glándulas corporales hacen que el deseo se encienda y el organismo se prepare para el flirteo, el juego erótico, el acto sexual y, como no , el enamoramiento.

La dopamina, el licor del ardor romántico , es el neurotransmisor que susurra en nuestra mente ” tienes que desear” . Luego, la hipófisis, libera en el torrente sanguíneo oxitocina. Este neuropéptido estimula los órganos sexuales y alcanza su máxima concentración en el orgasmo, sobre todo en las mujeres.

La oxitocina es además un compuesto asociado con los sentimientos de cariño cuyo equivalente en el hombre viene dado por la vasopresina.

Elixir que sube la líbido

Mientras tanto, las glándulas suprarenales, situadas a lomos de los riñones, vierten adrenalina que dispara los rítmos cardíaco y respiratorio, y hace que sudemos ante una caricia o un beso apasionado.

La llamada del amor está encendida. Para para que éste se culmine, la sangre debe inundarse del elixir sexual por excelencia: la tetosterona, hormona del deseo en ambos sexos. Hombres y mujeres con altos niveles de tetosterona muestran una mayor actividad libidinosa: tienen más erecciones matinales, más encuentros eróticos y más orgasmos.

Pero la forma en que nuestros sesos orquestan la conducta sexual es tan terriblemente compleja que aún nadie ha sido capaz de reconstruirla.

 Por el momento, los científicos que se zambullen en la materia gris para detectar las zonas cerebrales que responden a los estímulos amorosos, han identificado más de una decena de puntos calientes repartidos por la masa encefálica. No todos funcionan igualmente en el hombre y la mujer.

El baile hormonal  

 Según la Dra. Helen E. Fisher, autora de ” Anatomía del Amor “,  la razón de que el principio de una relación resulte  excitante se debe al baile hormonal, en concreto a una subida de la dopamina y la norepinefrina. Ambas hormonas provocan palpitaciones y nos obligan a inhalar grandes cantidades de oxígeno, que tanto  pueden hacernos sonrojar como excitarnos. Por ello, esas sensaciones tan intensas tienen  fecha de caducidad : entre 18 y 30 meses.

En cierta forma, el amor es como una droga natural. Cada vez se necesita una dosis mayor. La doctora Fisher destaca en su obra que la naturaleza es sabia y ayuda a pasar el ” mono” .

Cuando estas hormonas bajan por la montaña rusa, aparece la oxitocina, que provoca un bienestar más plácido, y por tanto, ayuda a estrechar los vínculos afectivos.

En la sociedad actual, en la que se magnifican las sensaciones intensas, la despedida de las hormonas  más revolucionarias es interpretada como el fin del amor, cuando según nuestro organismo tendría que ser el principio del mismo.

La Sociedad Española de Oncología Médica muestra gran satisfacción por la aprobación de la primera vacuna contra el cáncer de cuello uterino

Martes, 4 de Septiembre de 2007

El Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC) ha aprobado la comercialización de la primera vacuna del virus del papiloma humano con entrada en vigor para el mes de septiembre; decisión por la que SEOM ha luchado encarecidamente mediante solicitudes directas al MSC así como con la publicación del Documento de Consenso sobre las Vacunas Profilácticas frente al Cáncer de Cuello de Útero (VPH) presentado en abril de 2007 por siete sociedades científicas, entre las que se encuentra SEOM.
 
La SEOM quiere manifestar su gran satisfacción por esta aprobación tras la que lleva un año abogando y su recomendación para que en el próximo octubre, tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se decida su inclusión en el calendario vacunal común. El Prof. Alfredo Carrato, presidente de SEOM, destaca que “esta aprobación supone un gran beneficio para la población española. Todas las medidas preventivas ante la enfermedad oncológica, como son, entre otras, las vacunas, son las estrategias más rentables en la lucha contra el cáncer”. “Además – continúa – esta aprobación era necesaria para que España siga en la lista de los países europeos con un alto nivel de excelencia en Oncología”. La EMEA (Agencia Europea del Medicamento) dio el visto bueno a la vacuna contra el cáncer de cérvix en septiembre del 2006. “España era el único país de Europa que no había puesto en marcha los mecanismos para la venta de este fármaco; acción que sí habían hecho países como Francia, Alemania, Reino Unido, Dinamarca y Bélgica”.

La SEOM recomienda como objetivo principal “vacunar a las mujeres previo al inicio de su actividad sexual que se estima antes de los 14 años” con una cobertura universal. En segundo lugar, como actualmente nadie está vacunado, puede considerarse “prolongar la edad de vacunación a las mujeres hasta los 26 años”. En tercer lugar, plantea considerar la vacunación a niños menores de 14 años, si se demostrase su eficacia en la prevención de la transmisión del virus HPV y del desarrollo de cáncer de pene, boca y ano. Y por último, aconseja que para todas las mujeres, vacunadas o no, se mantengan las políticas de revisión ginecológica periódica del cuello del útero, donde probablemente puedan aplicarse nuevas técnicas más eficaces que en la actualidad se están ensayando.

En los últimos diez años, se ha registrado un incremento de la mortalidad por cáncer de cérvix en España”, comenta el Prof. Carrato, “y además el tumor en fase avanzada constituye un problema muy grave, ya que más del 30% de las enfermas recidivan tras la cirugía o la radioterapia y la mayoría no son candidatas a un tratamiento curativo. De aquí, la importancia de la prevención de este tipo de patología”.

Prevalencia
La prevalencia del VPH en la población femenina se sitúa en un 10-15% a partir de los 30-35 años a nivel mundial, aunque con diferencias territoriales. En España, la incidencia media anual del cáncer de cuello de útero es de 7-8 casos por cada cien
mil mujeres, “con un rango que oscila entre 4 en Cuenca y 12 en Mallorca”, según datos del Documento de Consenso sobre las Vacunas Profilácticas frente al Cáncer de Cuello de Útero (VPH) firmado en abril de 2007 por siete sociedades científicas que ha encabezado la SEOM.

El virus del papiloma humano (VPH) es el responsable del 100% de los casos de cáncer de cuello de útero y “no hay posibilidad de desarrollo de este cáncer en ausencia del virus”, especifica el Documento. Además, el VPH es la causa del 90% de los cánceres de ano, y del 50% de los cánceres de vulva y pene.

El VPH se transmite casi exclusivamente por vía sexual. El uso del preservativo ofrece protección, pero no absoluta. Existen más de 120 tipos descritos del virus, de los que 15 están considerados de alto riesgo para el desarrollo de un cáncer de cuello de útero. En las mujeres, precisamente estos últimos son los más persistentes, siendo el tipo 16 y el 18 los responsables de un 70-75% de los casos de cáncer de cuello de útero.

El desarrollo reciente de una vacuna frente al virus del papiloma humano tiene como “objetivo final a largo plazo” la disminución significativa del número de casos de cáncer invasor de cuello de útero y como “objetivo a corto/medio plazo” la prevención de las lesiones precursoras de este cáncer. 

Fuente | BuscaSalud.com