¿Qué imagen nos devuelve el espejo?

8 de Octubre de 2008

La alteración de la imagen corporal suele tener un lugar destacado en las problemáticas de algunos tipos de obesidad y en los trastornos alimentarios. Estamos habituados a considerar que la imagen del cuerpo es el reflejo que nos devuelve el espejo y ese es un modo limitado de entender lo que allí sucede.

Al mirarnos al espejo algunas veces la imagen de nuestro cuerpo puede agradarnos y otras veces sólo la aceptamos. El encanto y desencanto respecto de la imagen es una experiencia tanto habitual y cotidiana, como fluctuante. Pero hay circunstancias en que  sólo prevalecen el desagrado y la disconformidad con la imagen que vemos.

Las influencias sociales y culturales  también desempeñan un papel considerable. Las tendencias estéticas  proponen modelos a imitar, como en nuestra época, el ideal  de belleza ligado a un cuerpo delgado.  El malestar que experimentamos por no adecuarnos a cierto ideal no lo muestra el espejo.  Es decir, nuestro cuerpo es algo que vemos, pero que también sentimos, del que hablamos y del que nos hablan.

La imagen del cuerpo comienza a construirse muy tempranamente en la vida. Ya el niño de pocos meses, poseedor de un cuerpo agitado por necesidades y deseos, que experimenta placer o insatisfacción, descubre con alegría su imagen en el espejo y vuelve su rostro al adulto que lo sostiene buscando la confirmación de que esa imagen reflejada le pertenece. La afirmación que realiza el adulto, en general, la madre,  el modo, las miradas y las palabras con las que aloja esa imagen serán importantes en la futura relación de cada persona con su cuerpo. Aceptar o rechazar el cuerpo, cuidarlo en el sentido estético o saludable, o agredirlo  con dietas extremas, con ejercicio extenuante o “fármacos” tiene relación con el modo con el que nos han mirado o las palabras que nos han acariciado.

Nuestro cuerpo porta esas marcas primeras y el cuerpo de hoy reacciona en parte en consonancia con esas marcas y sensaciones pasadas. Los afectos distorsionan nuestra imagen sobre la base de nuestras vivencias, de las personas que amamos, admiramos y a quienes queremos parecernos.

En los trastornos alimentarios, anorexia, bulimia y otros, así como en algunos casos de obesidad se manifiesta una percepción alterada de la imagen corporal que se corresponde con la búsqueda de la identificación a un “cuerpo ideal”, búsqueda a veces tan tenaz que puede llevar a poner en riesgo la vida misma.

Finalmente, hablar de la relación de cada persona con su imagen corporal, permite rescatar las respuestas absolutamente singulares de cada sujeto y propicia la apertura a la pregunta sobre el deseo que lo anima.  

 

Fuente: Dra. M. Cristina Carreras, psicoanalista, coordinadora de Área A.

Equipo de diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la Nutrición.

www.areaa.com.ar

La disfunción eréctil puede predecir un problema cardiovascular

15 de Abril de 2008

“La disfunción eréctil es un tema importante no sólo porque sea un problema que permita o no tener relaciones sexuales sino que también puede ser un indicador de un problema de salud cardiovascular más serio”. Estas manifestaciones las ha realizado Ander Astobieta, presidente de la sección de Urología de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao en la última edición de Encuentros con la Salud, que en esta ocasión se ha centrado en La salud sexual en el hombre a partir de los 40.

El urólogo ha manifestado que un problema de erección, a partir de los cuarenta o los cincuenta años, “puede aparecer como un síntoma tres años antes de que el paciente pueda tener un problema vascular más serio a nivel del corazón”. Puede ser un indicio de “una enfermedad subyacente y de salud cardiovascular”. Esto se explica en función de que el paso de la arteria cavernosa es “relativamente pequeño”, por lo que puede acusar antes que otros vasos más grandes un problema cardiovascular.

El experto indicó que  las disfunciones eréctiles son de dos tipos, “o bien de causa orgánica o bien de causa psicológica y muchas veces están mezcladas las dos”. Dentro de las causas orgánicas, las más importantes son vasculares, “y no es que haya una causa única sino que son varios los factores de riesgo que se juntan para producir un problema de erección, como pueden ser la edad, la hipertensión, la diabetes, el aumento de colesterol y el tabaquismo”. De este modo, cuantos más factores reúna el varón, más probabilidades tendrá de padecer un problema cardiovascular.

¿Cuándo hay un problema?

Cuando se produce un fallo en la erección para conseguir o mantener la erección de forma continuada en el tiempo, “si pasa en una ocasión o dos esporádicamente, esto sería incluso hasta lo normal; pero si esto se repite con mucha frecuencia, se debe consultar al médico porque la persona debe saber que hay posibilidades de tratamiento médico”.

Los problemas de erección, en muchas ocasiones causan inestabilidad, estrés “e incluso pueden provocar la ruptura de la relación porque para muchas parejas las relaciones sexuales son muy importantes”. Por ello, en estos casos también es importante que “tanto el urólogo como el médico de cabecera estén sensibilizados con el problema ya que tiene importancia”. Si bien es cierto que “hay de todo”, ya que también hay parejas que a una determinada edad “ya no les importa tanto”.

La recomendación del urólogo a las personas que tienen este problema es que acudan al médico para valorar los síntomas, ya que “es algo más complejo que tomar una pastilla”. Según indicó, lo primero que se le hace al paciente “es una historia clínica y se le ve si hay antecedentes de riesgo; con eso se le pide una analítica para ver el estado de dichos factores, analizando, entre otros, la glucemia, el colesterol y también la testosterona plasmática”.

 

Campaña europea de concienciación sobre problemas sexuales

7 de Abril de 2008

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Salud Sexual y del Día de los Enamorados, la Alianza Europea de la Disfunción Sexual, ESDA, presenta la campaña europea de concienciación sobre problemas sexuales 2008, “La salud sexual, un indicador de buena salud general”.

Según el Dr. Ignacio Moncada, Presidente de ESDA y de la AESS, “este año, con la campaña “La salud sexual, un indicador de buena salud general”, desde ESDA queremos destacar la importancia de consultar los problemas sexuales con un médico cuando surjan, ya que, en muchos casos, esas disfunciones pueden ser el primer síntoma de un problema de salud serio que ha permanecido oculto o sin diagnosticar.”  

Disfunciones sexuales, más comunes de lo que se piensa

Los datos de algunos de los centros de ESDA del año pasado demuestran lo comunes que son estos problemas en todos los países.

Los centros de ESDA en Francia, Grecia, Reino Unido, España y Suecia recibieron un total de 11.000 llamadas de personas que buscaban información y ayuda. El número más alto de llamadas corresponde a Francia, con más de 4.500, seguido de Reino Unido, con más de 3.000.

En Grecia el 88,5% de las llamadas fueron de hombres y el 11,5% de mujeres. En Francia los hombres representaron el 92,6% de las consultas, en Suecia el 71%, en España el 93% y en el Reino Unido el 75%.

La edad de las personas que consultaron el año pasado alguna disfunción sexual se sitúa entre los 16 y los 87 años, con una media de 48 años en Reino Unido, 50 en Francia y 46 en España. La gran mayoría de las llamadas fueron de personas que mantenían una relación estable, 82% en Francia y 87% en España.

Hasta 5 años para consultar una problema sexual
Uno de los datos más interesantes se refiere a la cantidad de personas que nunca habían consultado su disfunción con un profesional médico.

 

En España, el 55% de los hombres y el 64% de las mujeres, jamás había tratado su problema sexual con un especialista. Lo mismo ocurre en Suecia con el 75% de los hombres y el 55% de las mujeres y en Francia con el 64% de los hombres y el 71% de las mujeres.

 

Estas cifras sorprenden cuando vemos el tiempo que llevan estas personas sufriendo la disfunción. En el caso de Francia, los hombres habían padecido el problema durante unos 3 años de media antes de llamar al centro y las mujeres algo más de 3 años, mientras que en España, los hombres habían esperado una media de más de 4 años y las mujeres casi 5 antes de llamar al centro en busca de ayuda.

 La disfunción eréctil en ellos y la falta de deseo en ellas, los más frecuentes

Los datos de ESDA muestran que los hombres llamaron principalmente para informarse sobre disfunción eréctil, 72% en Grecia, 75% en Francia, 65% en España, 55% en Suecia y 58% en Reino Unido. Detrás de esta patología se encuentra la eyaculación precoz, con el 19% de consultas masculinas en Grecia, un 25% en Reino Unido, 12% en España y 10% en Suecia.

 

“La disfunción eréctil es el problema sexual más frecuente en toda Europa, afortunadamente en la actualidad disponemos de tratamientos muy seguros y eficaces para este problema”, afirma el Dr. Moncada.

 

En el caso de las mujeres, el problema más consultado fue la falta de deseo y disminución de la líbido, 30% en Suecia, 45% en Grecia, 42% en España, 37% en Francia y 50% en el Reino Unido. En segundo lugar está la disfunción orgásmica. El 36% de las griegas, en torno al 11% de las suecas y 8% de las francesas y las españolas que acudieron a los centros, sufrían este problema.

 

Las disfunciones sexuales, síntoma de otras enfermedades

 

Cuando se les pregunta a las personas que llaman a los centros acerca de  enfermedades concomitantes, aparecen datos interesantes. En Grecia el 20% de los hombres dice tener enfermedades cardiovasculares, seguido del 11% que padece diabetes y el 3% que asegura tener problemas de próstata. En España, casi el 31% dice sufrir patologías cardiovasculares, seguido del 16% con problemas de próstata y el 15% que padece diabetes.

 

En Reino Unido sin embargo, un 12% dice sufrir depresión y/o ansiedad y un 10% diabetes. Los datos de Suecia muestran que el 6% de los hombres que llamaron al centro tenían enfermedades cardiovasculares, el 6% decía padecer problemas psiquiátricos  y el 4% diabetes. En Francia el 20% sufría problemas cardiovasculares, el 12% diabetes y el 7,4% problemas de próstata.

 

Cuando comparamos estos datos con las enfermedades asociadas que dicen tener las mujeres, pueden verse algunas diferencias importantes respecto a ellos. En España y Grecia, las mujeres dicen tener problemas psiquiátricos y/o psicológicos en un 14 y 11% de los casos respectivamente. En Suecia los problemas más comunes asociados a la disfunción sexual de las mujeres son los problemas gastrointestinales (8%), osteoporosis (6%) y problemas cardiovasculares (4%).

 

Los más mencionados por las mujeres en Francia son los problemas psiquiátricos y/o psicológicos 25%, seguidos de los cardiovasculares (17%), estilo de vida (13%) y diabetes (10%).

 

El reducido número de relaciones sexuales dificulta la gestación

31 de Marzo de 2008

Más allá de las cuestiones tradicionales como el retraso de la edad en la que comienza a buscarse la maternidad o la disminución de la calidad seminal, Gorka Barrenetxea, director médico de la Unidad de Reproducción Asistida de la Clínica Quirón, entiende que “el incremento del número de ciclos de reproducción asistida anuales obedece, a su vez, a la influencia de hechos nada desdeñable como la escasa frecuencia de las relaciones sexuales”.

Existen parejas de mediana edad, incluso jóvenes, que han llegado a la consulta con deseo gestacional y que presentaban problemas de disfunción sexual tales como impotencia o vaginismo y cuando se les ha planteado la posibilidad de tratar la disfunción para lograr una reproducción natural y no tener que recurrir a los métodos de reproducción asistida, todas las parejas han preferido tener un embarazo a tener relaciones sexuales”.

En opinión del especialista, “la escasa frecuencia de las relaciones sexuales es una de las causas más comunes a la hora de revisar el origen de las dificultades de gestación. El hecho de que muchas parejas sepan con exactitud cuándo se han quedado embarazadas es negativo, un síntoma de que las relaciones no han tenido la secuencia adecuada. Sería conveniente retirar la televisión de la alcoba”.

Existen cuestiones puntuales que afectan a esta baja frecuencia sexual. “El exceso de  trabajo y las ofertas de ocio alternativas “distraen” a la pareja. Entre una película y un polvo yo creo que no hay dudas, pero la realidad es que sí se plantean. Así como intentamos transmitir al ginecólogo cuáles son las indicaciones para derivar a una pareja a una unidad de reproducción asistida, haciéndoles ver  la necesidad de no hacer pruebas innecesarias y no perder el tiempo con una pareja cuando éste considera que ya ha transcurrido un periodo de tiempo suficiente, también es necesario informar a la pareja que han de ser persistentes antes de recurrir a un centro de reproducción”.

Cómo hacer feliz a una mujer

24 de Marzo de 2008

Este es uno de esos chistes que alguien te envía por email. Lógicamente es broma, pero da idea de lo rico que es el mundo de las mujeres en comparación al de los hombres.

COMO HACER FELIZ A UNA MUJER

Para hacer feliz a una mujer basta ser:
1. Amigo
2. Compañero
3. Amante
4. Hermano
5. Padre
6. Maestro
7. Educador
8. Cocinero
9. Carpintero
10. Fontanero
11. Mecánico
12. Decorador
13. Estilista
14. Sexólogo
15. Ginecólogo
16. Psicólogo
17. Psiquiatra
18. Terapeuta
19. Audaz
20. Organizado
21. Buen padre
22. Muy limpio
23. Simpático
24. Atlético
25. Dulce
26. Detallista
27. Galante
28. Inteligente
29. Gracioso
30. Creativo
31. Tierno
32. Fuerte
33. Comprensivo
34. Tolerante
35. Prudente
36. Ambicioso
37. Capaz
38. Valiente
39. Determinado
40. Fiable
41. Respetuoso
42. Apasionado
Sin olvidar:
43. Hacer cumplidos a menudo
44. Adorar ir de compras
45. No montar follones
46. Ser muy rico
47. No ponerla de los nervios
48. No mirar a otras mujeres

Y al mismo tiempo también se ha de:
49. Estar muy por ella sin llegar a ser celoso
50. Llevarse bien con su familia pero dedicándole siempre el mismo tiempo a ella.
51. Dejarle espacio pero mostrarle interés por lo que hace
ES MUY IMPORTANTE, no olvidar nunca:

Cumpleaños
Aniversarios
Bodas

¿Fácil, no?

La cita más importante de la sexología española

29 de Febrero de 2008

El Congreso Nacional de Sexología es, ante todo, la máxima expresión de la multidisciplinariedad, puesto que en su programa científico se incluyen sesiones y talleres que aluden tanto a aspectos relacionados con la salud, como con el erotismo y la sexualidad o los problemas cotidianos de las parejas homosexuales. El crisol de expertos que cada dos años se reúnen en este congreso asegura la revisión de una amplia gama de aspectos relacionados con la salud sexual, así como con el fomento de la educación en el respecto por la diferencia y en la mejora de habilidades de seducción y de relaciones sexuales.

El Congreso está organizado por CEPTECO (Centro Psicológico de Terapia de Conducta) de León, la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) y la Asociación Española de Especialistas en Sexología (AEES). Como asegura el presidente del Congreso, Miguel Ángel Cueto, “dada la variedad de procedencias y especialidades de los asistentes que cada dos años se reúnen para valorar los avances en las distintas disciplinas, ésta pasa por ser la cita científica más importante en España de los expertos en Sexología”.

Se espera una asistencia de cerca de 500 personas, procedentes de áreas educativas (profesores, educadores, instituciones educativas, expertos del Ministerio de Educación y de Consejerías), de salud (expertos del Ministerio de Sanidad de política sanitaria, sexólogos, médicos, psicólogos, personal de enfermería…) y de asociaciones de minorías (transexuales, homosexuales, paralíticos cerebrales…).

Del programa científico destacan, sobre todo, las sesiones enfocadas a actualizar los conocimientos para mejorar la salud sexual durante todo el ciclo vital en la población general; además, se presentarán los últimos avances en terapia psicológica y médica, se hablará sobre la sexualidad en colectivos con discapacidad y se profundizará en las raíces de la violencia de género. Asimismo, resalta el presidente del Congreso, “se aludirá a los problemas que subsisten en la valoración psicológica y médica del colectivo transexual, ya que a pesar de la aprobación de la ley sobre el cambio de género en el registro civil se sigue sin apreciar el papel de los psicólogos en este ámbito y se mantiene la consideración de la transexualidad como un trastorno mental”.

Tres ejes argumentales.
Los temas que se abordan en este Congreso se distribuyen, en general, entre ámbitos: el educativo, el terapéutico y el de la investigación.

Desde el punto de vista de la educación, afirma Miren Larrazábal, presidenta del Comité Científico, “se dará un mayor protagonismo a la educación afectivo-sexual, con el fin de informar verazmente sobre el desarrollo sexual y adecuarlo para canalizar los cambios fisiológicos y emocionales”. Además, se pretende asesorar en el desarrollo de afectos y apegos emocionales, y ayudar a que las conductas de disfrute sexual prevengan patologías en el futuro (maltrato en la infancia, infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados…).

Desde la vertiente terapéutica, se llevarán a cabo distintas sesiones encaminadas a explicar a la población que la sexualidad es un indicador de la salud sexual tanto de la persona como de su pareja. Por otro lado, se darán a conocer los últimos avances médicos y psicológicos para mejorar la respuesta sexual en las disfunciones sexuales y otras patologías. Finalmente, se pretende acercar a la población general la función del sexólogo.

Pero también se darán a conocer los últimos progresos en el desarrollo de terapias sexuales y de pareja. Como indica Miren Larrazábal, “se explorarán nuevas vías de investigación en el maltrato en el seno de la pareja con el fin de prevenirlo, tratando de buscar una sociedad más respetuosa con las pérdidas afectivas”.

El programa científico incluirá talleres, conferencias, simposios, sesiones temáticas, mesas redondas y presentaciones interactivas de pósteres relacionados con la cultura y la sexualidad (papel de los medios de comunicación, cibersexo, bioética, y políticas públicas y sexualidad), la educación sexual, el erotismo, las disfunciones sexuales, las parafilias o la homosexualidad (abordándose, entre otros, los problemas para adoptar de este colectivo). También se profundizará en la Sexología como profesión, las relaciones de pareja, la salud sexual y reproductiva (planificación familiar, sexualidad y suelo pélvico, sexualidad y andrología), y la relación entre la sexualidad, la Biomedicina y la Farmacología. Como otros temas de interés, se orientará sobre la forma de mejorar la sexualidad en todo el ciclo vital y de optimizar las relaciones sexuales en personas con discapacidad motora, psíquica y sensorial. Un tema especialmente controvertido será el de la estrecha vinculación que existe entre problemas sexuales y trastornos alimentarios, así como entre los déficits de pareja y la aparición de brotes de violencia de género. La sexualidad en pacientes VIH/SIDA será otro tema innovador.

En el marco de este Congreso también se celebra el VII Encuentro de Teléfonos y Asesorías de Sexualidad y el IV Encuentro Iberoamericano de Profesionales de la Sexología.

Sexo. Hágalo por su salud

2 de Diciembre de 2007

Hacer el amor, además de dar placer orgásmico, tiene premio;  es bueno para la salud. Éstos son sus efectos positivos para nuestro organismo:

Corazón. Durante el coito, los valores del ritmo cardíaco y la presión arterial se duplican, debido a la oxitocina, hormona que tiene un efecto cardioprotector. Otras hormonas liberadas en el acto sexual, la testosterona y la DHEA, tienen propiedades similares.

Dolor. Durante el clímax, el cerebro libera, sobre todo en la mujer, endorfinas y corticoesteroides, sustancias con efecto calmante que atenúan el dolor crónico de espalda, de la artritis y de las migrañas.

Sobrepeso. El acto sexual es un ejercicio aeróbico que consume una elevada cantidad de calorías equivalente a ciertos ejercicios físicos para  potenciar la musculatura genital.

Ansiedad. Las hormonas liberadas durante el orgasmo calman la ansiedad, además de aplacar las inhibiciones y los temores.

Cáncer. A falta de conformación definitiva, la DHEA y la oxitocina orgásmicas podrían prevenir el cáncer de mama en las mujeres. Para el otro sexo también hay buenas noticias: la eyaculación frecuente reduce el riesgo de cáncer de próstata, según una investigación australiana.

Inmunidad. La actividad sexual regular ayudaría a fortalecer las defensas, como los anticuerpos.

Depresión. Las personas con una gratificante vida sexual son menos propensas a padecer depresión y a tener pensamientos suicidas.

Longevidad. La práctica cotidiana de sexo alarga la esperanza de vida, debido quizás a su enorme beneficio para la mente y el cuerpo.

Por último, el sexo es una actividad que mejora sustancialmente con el entrenamiento físico. Pero esto merece un capitulo aparte.

Sensibilidad femenina

18 de Noviembre de 2007

Extraordinario vídeo, tanto en el contenido como en la realización, acerca de la sensibilidad femenina.

Los senos. No son un órgano sexual, pero excitan

2 de Noviembre de 2007

Todas las encuestas sexológicas coinciden en que la parte del cuerpo femenino más deseada por los hombres son los senos. ¿ Trivial ? Sí, pero un poco extraño. Los pechos no son un órgano sexual. Ningún mamífero los utiliza de reclamo para el cortejo ( ¿ alguien ha visto alguna vez a un toro interesado en las numerosas y gigantes ubres de una vaca? ). Incluso dentro de la propia especie humana no siempre son vistos como señuelo erótico: por ejemplo, en algunas zonas de la India, de la Polinesia y de Africa, las tetas no son más deseables que las uñas de los pies.

Fantasía erótica

No obstante, para la mayoría de los varones el órgano diseñado para amamantar al bebé es a la vez, detonante de la fantasía erótica y objeto de deseo. ” El seno alimentará al niño y regocijará al padre “, dice el Corán.

En la relación sexual cara a cara, los hombres, que en su mayoría son diestros, acarician más comodamente el seno izquierdo de su consorte, según el doctor francés Dominique Gros, autor del libro Pecho descubierto ( Editorial Campona, 1988 ). Esto explicaría por qué en la mayoría de las mujeres el pecho de la lujuría, como hay quienes lo conocen, es un poco más voluminoso, más sensible al placer y al dolor que el diestro.

La razón por la que los pechos femeninos, siempre hinchados desde la pubertad ( en las hembras de los demás primates sólo se inflan durante la lactancia ), despiertan el deseo masculino es un misterio antropológico.

La explicación más acreditada, que fue adelantada por Desmond Morris, es que el seno adquirió su condición erotizante porque se asemeja al culo ( ver articulo anterior ). Mejor : porque lo sustituye. Morris sostiene que las abultadas mamas de la mujer representan una traslación ancestral de las señales sexuales desde la parte trasera a la delantera del cuerpo.

Así pues, los pechos imitarían ” un par de nalgas carnosas y esféricas ” para ” desplazar con éxito el interés del varón desde atrás al frente “. Pero esto es solo una hipótesis que hasta la fecha no ha sido confirmada.

Pellizco inocente

Los senos femeninos aparecen con frecuencia en el arte. En el óleo de la Escuela de Fontaineble ( 1600), titulado Gabrielle d´Estréss y su hermana, se recrea por primera vez un jugueteo con los pezones. Inocente sólo en apariencia.

Y que decir del ataque mamario de que es objeto Woody Allen en el film Todo lo que quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar. ¿ Recuerdan a Woody Allen perseguido por una teta gigante ?.

Pero nadie mejor que los publicistas para captar la atención masculina delante de una valla publicitaria de PlayBoy donde se muestran unos turgentes senos. Cuando llueve, la camiseta se moja y… ¡Sorpresa, se ven unos pezones!.

Zona erótica

Lo cierto es que las mujeres son conscientes del potencial seductor de los senos. ¿ Mirar sus bellos ojos? . No, mejor su escote. Esta parece ser la conclusión de la experiencia realizada para conocer cual es la parte del cuerpo que ejerce mayor atracción erótica.

Para saberlo, un equipo de expertos estadounidenses examinó con la ayuda de microcámaras el comportamiento de un grupo de personas en un baile. Resultado: lo primero que miran los hombres de una mujer son los ojos y senos, mientras que las mujeres están más atentas al trasero y, en general, de la estructura corporal del pretendiente.

¿ La erotización de las mamas es exclusiva de la especie humana?. ¿ Cuando y cómo surgió la atracción masculina hacia ellas ?. ¿ Fue al principio una adaptación o un señuelo sexual para el varón ?. Éstas son algunas de las cuestiones que debaten todavia hoy los expertos. Ante la falta de respuesta, digamos simplemente que es cuestión de bustos.

Los problemas de salud afectan más a la actividad sexual de las personas mayores que la edad que éstos tienen

30 de Octubre de 2007

Bilbao, octubre de 2007.- “El envejecimiento en sí no frena la actividad sexual sino que son los problemas de salud los principales inconvenientes. A partir de ahí, en función de la influencia de factores fisiológicos, psicológicos y sociales, se impulsa o desalienta la naturaleza y frecuencia del comportamiento sexual”. Estas declaraciones las ha realizado Álvaro Mosquera, psicopedagogo y educador social, en el taller sobre Sexualidad en institución, desarrollado dentro del VII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Residencias (SEMER) que se celebra en Bilbao durante el 26 y 27 de octubre, bajo el lema Imagínate que puedes.

En la sexualidad de las personas mayores influyen muchos factores que han ido condicionando su manera de ver la sexualidad, “una sexualidad que en ocasiones se ha podido ver reprimida y que viene condicionada por su propia historia personal de vida y las experiencias sexuales que ha mantenido anteriormente. Esto va a hacer que la persona mayor tenga una actitud negativa o positiva sobre la sexualidad en función de estos diversos factores”.

El experto quiso también desterrar el mito de la falta de deseo sexual en ancianos, apoyándose en diversos estudios publicados en los que se evidencia que las personas mayores son sexualmente activas pasados los setenta e incluso, pasados los ochenta años. “No es un asunto de edad sino de otras variables, como el estado de salud o por ejemplo el haber tenido y conservado una pareja, entre otras”.

Tabúes y comunicación

Mosquera continuó su alocución aludiendo a que el tema de la sexualidad, hasta ahora, “ha sido considerado como un tema tabú; este tabú es mucho mayor cuando se habla de sexualidad en personas mayores, y ya es mucho más peliagudo en el caso de que este tipo de situaciones se den dentro de instituciones. Por eso creo que es una de las grandes razones por las que es necesario hablar de este tema, porque es una realidad”.

Para facilitar este diálogo, el experto ha abogado por tratar de establecer los cauces y actitudes necesarios en estos centros para que las personas mayores no se sientan violentos al hablar de temas relacionados con la sexualidad, aunque esto es infrecuente todavía hoy en las residencias, a no ser que las preguntas estén directamente relacionadas con un problema de salud.

Para Álvaro Mosquera, se debe trabajar para que cuando un anciano “se nos acerque demandando información o asesoramiento sobre sexualidad, no se les vea a estas personas como alguien con actitudes perversas dentro del centro. Muchas veces se castigan estos comportamientos como si fueran una falta de respeto, e incluso, en algunos casos extremos, los ancianos han podido ser expulsados de las instituciones.

En lugar de responder ante insinuaciones sexuales de una manera que a veces resulta humillante para el anciano se debiera responder de una manera profesional y terapéutica”.

Respeto a los derechos del anciano

Álvaro Mosquera continuó incidiendo en que es necesario que profesionales, instituciones y sociedad en general cambien sus actitudes “respecto a esta realidad”, de tal modo que si dos personas desean mantener relaciones, “puedan hacerlo, manteniendo su derecho a la intimidad, a la privacidad y a tener relaciones afectivas”.

Para Mosquera es conveniente que todos los actores implicados comprendan la sexualidad del anciano “como una manifestación de expresiones y de emociones, de identificación social. Es disfrutar del placer, del contacto con el otro, la comunicación, el afecto, es la necesidad de sentirnos queridos. Es hablar, la caricia, el sentimiento, el enamoramiento, sin imponerse metas como el coito; es algo mucho más amplio. Sólo así podrán disfrutar, viviéndola con naturalidad y libertad y aceptando el cuerpo como prolongación de una comunicación manifiestamente sexual o no, implicando la identidad de la persona”.

Falsos mitos y estereotipos

El experto abogó por una educación permanente de la sociedad, rompiendo los mitos y prejuicios que existen en torno a la vejez. En este sentido, afirmó que “existen estereotipos respecto a que los ancianos pierden el apetito sexual, o que la sexualidad no es para ellos, o que la erección del pene es necesaria para la actividad sexual, o que el coito es la única forma de relación sexual, o que a cierta edad, las relaciones sexuales pueden ser insanas porque pueden provocar problemas de salud; éstos son mitos y actitudes sociales que están muy vivos y que marcan a la persona condicionando negativamente las posibilidades de que la personas vivan adecuada y libremente su sexualidad”.

También hizo referencia a cómo los modelos sociales condicionan las opiniones de la gente: “Socialmente, la persona mayor no se siente bella; para ellos, la persona bella es la joven”. Para Mosquera, todos estos aspectos se deberían trabajar, no solo con los ancianos, sino también con sus familias y con los diversos profesionales del sistema socio-sanitario.

Sexualidad y salud

También se puso de manifiesto en el taller que los mayores que se mantienen sexualmente activos suelen ser los que mantienen un estado de salud mejor que el del resto, y que generalmente son más autónomos e independientes. “La sexualidad se entiende hoy como un parámetro más de la calidad de vida del anciano. Mantener unas relaciones afectivas satisfactorias y plenas  influye en el estado de ánimo de la persona e incluso puede actuar de forma favorable para prevenir sentimientos de tristeza, soledad e incluso, depresiones”.